La coca con la que abrimos el verano.

Esta coca lleva un poco de trabajo a la hora de hacer la masa, ya que la tenemos que trabajarla durante un buen rato. Es recomendable disponer de un robot de cocina o bien de una máquina de amasar que nos facilite el trabajo, pero si somos lo suficientemente valientes, se puede hacer a mano y sin la ayuda de ninguna máquina.

Ingredientes para 1 coca:
  • 250 gramos de harina de fuerza.
  • 25 gramos de levadura fresca.
  • 25 gramos de manteca a temperatura ambiente.
  • 50 gramos de azúcar + azúcar para decorar.
  • 1 cucharada de sal.
  • 1 huevo.
  • Ralladura de llimón.
  • Chorrito de anís.
  • 40 ml. de agua tibia.

Para decorar:

  • Frutas escarchadas.
  • Almendra laminada, piñones ...
  • Huevo batido para pintar.
  • Azúcar.
ELABORACIÓN

1- Ponemos los huevos, la sal, el azúcar, la ralladura de limón y el anís dentro de un bol y lo removemos durante un par de minutos.

2- Echamos la levadura dentro de un vaso con el agua tibia, lo mezclamos y lo añadimos al bol junto con la harina y la manteca.

3- Lo trabajamos durante unos 15 minutos, nos tiene que quedar una masa elástica y que no se pegue en las manos. Dejamos reposar la masa a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.

4- Pasados los 30 minutos estiramos la masa y le damos la típica forma de coca: ovalada, estirada y de un centímetro de espesor. Le ponemos las frutas escarchadas por encima y la dejamos fermentar en el horno (apagado) durante unas 4 o 5 horas o hasta que duplique su volumen.

5- Una vez ha fermentado la retiramos del horno, la pintamos con el huevo batido y por encima esparcimos un buen puñado de azúcar y las almendras o los piñones.

6- La horneamos a 200 grados con calor arriba y abajo durante unos 15 minutos o hasta que se vea bien dorada.

SUGERENCIAS:

Todas las cocas, tanto si son compradas como si las hacemos en casa, esta elaboradas con una masa muy esponjosa cuando están recién hechas, pero suelen secarse con mucha rapidez. Es recomendable hacer sólo la cantidad necesaria ya que la que nos sobre al día siguiente la encontraremos convertida en hormigón.