Redescubierto gracias al cine, el pastrami es una delicia que vale la pena probar.

El pastrami es una carne de ternera que se pone en salazón con especias y seguidamente se ahuma para acabarla de cocer. Su origen es muy antiguo y se sitúa en la parte más oriental del Mediterráneo, por la zona donde actualmente encontramos Rumanía, Bulgaria, Grecia y Turquía.

Una vez elaborado, el pastrami se guarda en frío en piezas y se sirve a lonchas finas, como si se tratara de un embutido o fiambre. Su sabor es suave, aromático, con un toque ahumado y combina muy bien con salsas avinagradas, mostazas, salsa de yogur, mayonesa o incluso salsa almadroc. Es ideal para hacer bocadillos variados y aquí os dejamos nuestra propuesta.

Ingredientes para 2 bocadillos:

  • 200 gramos de pastrami.
  • 1 cogollo de lechuga.
  • Pepinillos agridulces en conserva.
  • Queso Parmesano rallado.
  • 2 panecillos.

Para la salsa:

  • 1 cucharada generosa de mayonesa.
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon.
  • 1 cucharadita de mostaza en grano.
  • 1 chorrito de ron viejo.
  • Orégano fresco o seco.
  • Ralladura de piel de naranja.
  • Sal y pimienta.

ELABORACIÓN:

1- Abrimos los panecillos y los tostamos ligeramente.

2- Mezclamos los ingredientes de la salsa. Podemos combinar las mostazas según nuestro gusto y recomendamos no pasarnos mucho con la ralladura de naranja. Un poco lo aromatiza, pero si ponemos demasiada puede enmascarar otros sabores.

3- Untamos la base de los panecillos con una parte de la salsa.

4- Ponemos primero las hojas del cogollo, seguidamente el pastrami y encima el pepinillo cortado en rodajas.

5- Ponemos el resto de la salsa, esparcimos un poco de Parmesano rallado por encima, tapamos el bocadillo y ya está listo para servir.